Marina Carriba Rossello - ARTILUGIO -

jueves, 27 de agosto de 2015

- DE SUEÑO -

Vengo de allá lejos
con la fantasía
trepada al pasado
Inca el sentimiento
que presencia
desde la butaca del presente
Vengo y no vengo
sola, en la superficie
que adolece inmóvil
Es así, inmersa en el oscuro
e iluminando una instancia
(resplandor benéfico)
surge la magia
la magia del encuentro
Cuando vuelvo del todo
dejo en alguna parte, incógnita
la esperanza de mis huesos
del polvo en el polvo
Sólo y tan solo, eso.


jueves, 30 de julio de 2015

- EN LA REPISA -

Conserva aún mis manos
en su pelo marrón
y el celeste mirar
al mío de papel

Menos la risa

Ella conserva aún 
los besos que no dí
y las palabras todas
por decir

Su nombre Elisa
el pelo marrón
que aún flota al alba
como la brisa.


 

lunes, 27 de julio de 2015

-EL PERRO AZUL-

A veces me guiña la Santa Rita
abandonada, en su espera dominguera
O desde la butaca un fantasma obsoleto
actualiza la mirada
Y vamos otra vez como el día primero
acuñando palabras lentas
toda la multitud que me define
Una instancia cuelga sin tiempo
va soplándome lejos, ingrávida
me pega contra la luz sesgada
de una puerta, Fisgoneando
me veo estar del otro lado
A veces me guiñan los rayos
de una vieja bicicleta
Que se parece; casi igual
pero es otra, de otra vida
Y sigo por la calle a los zapatos
desgastados; la figura de algún duende
que vuelto a mí me ofrece
las cebollas, las naranjas y los tréboles
A veces me guiña un perro azul
en la penumbra del zaguán
y el ojo de la puerta
duerme su cerradura
Es cuando un infinito
acordonado de versos
me suicida desde un árbol.

- TE VI-

 A tu puerta
a tu puerta agazapada 
ví pasar la vida entera
La remota golondrina
no hizo refugio en tu alero
y la noche en los cristales
a ahuecado tus ojeras

Yo te ví
y te ví mirar despacio
con la pupila de agua
sobre los niños ajenos
y la mesa compartida
Enlazada caminabas
por un sueño detenido
en la noche que se acaba

Y miré por las rendijas
de mi vida Tan ingrata !
yo con tanto y tu sin nada.

jueves, 23 de julio de 2015

miércoles, 3 de junio de 2015

Le debo mi tristeza


-LE DEBO MI TRISTEZA-

A la niña de cabello castaño
que observó a los otoños
de rojas nervaduras
por los viejos caminos de sus pasos
A su dormir en despertares nuevos
madurando inconciente
en celestes y luna
divagando entre lápices y juegos
A la niña que nunca tuvo trenzas
que fue y que se ha quedado
en su viejo escritorio, de caoba
le debo mi tristeza
Para ella como un vasto rosario
de amapola y junquillo
de ciprés en hileras
de abuela y de gatos
va mi poemario
A esa niña perfumada en naranjas
sin prisa de estatura
plantada entre silencios
de ternura
le debo mi nostalgia.